obras disponibles

 “El Tío Fausto”

La Rendija, con “El Tío Fausto” presentó una divertida y muy bien lograda versión del clásico de Goethe, incorporando, además, elementos de la tradición oral alemana que dan cuenta de todos los engaños del diablo sobre el pobre Fausto. La adaptación de Juan Salomón Paredes y la dirección de Juan Francisco Ramos logran dar un espectáculo ideal para el público estudiantil. William Quinteros en su papel de Mefistófeles hace disfrutar al público de principio a fin.

 

 

“El Principito”

El Principito es príncipe de su propio planeta, con sus volcanes inactivos, sus atardeceres y su rosa, tan sólo que desea amigos con quien compartir. A lo largo de sus viajes se encuentra con diversos personajes, entre los que se podrán sentir identificados;  hasta que llega al planeta tierra donde se encuentra con Antoine, quien se encontraba perdido en medio del desierto después de que su avión se descompuso en pleno vuelo. En este momento comienza la gran aventura que muchos podrán llevar consigo a lo largo de su vida

 

 

 

 

“Edipo Rey”

Años después de liberar a Tebas de la Esfinge, Edipo es rey de la ciudad y está casado con Yocasta. Ignora que Yocasta es su madre y que Layo, el anterior rey y esposo de Yocasta, fuera su padre. Se declara en Tebas una terrible peste, por lo que un grupo de ciudadanos van a palacio a pedirle a Edipo que averigüe la causa de sus males. Creonte, su cuñado, que acaba de regresar de Delfos, donde lo mandó Edipo a consultar el oráculo, le dice que es preciso alejar de la ciudad a los asesinos de Layo. Para descubrirlos, Edipo recurre a Tiresias, el adivino ciego. Tiresias no quiere hablar, Edipo le acusa de ser él el responsable, lo que le ofende y hace decir dice que el causante de todo es el mismo Edipo. Éste, enfurecido, le acusa de haber maquinado esa acusación con Creonte para echarle del trono. Tiresias entonces le desvela que él mismo, Edipo, es el asesino de Layo, que quedará ciego, que se dará cuenta de que es hermano y padre de sus hijos, hijo y esposo de su mujer, es por esos crímenes nefandos por los que Tebas es castigada.
Edipo indaga y descubre horrorizado que, en efecto, él mató en un encuentro fortuito a su padre Layo, ignorando su filiación, que después, cuando llegó a Tebas, se casó con su madre, Yocasta, de la que nacieron cuatro hijos. Yocasta, no resiste tal horror y se ahorca. Edipo se hiere los ojos con los broches de Yocasta, quedando ciego. Después de confiar sus hijos a Creonte, marcha voluntariamente al destierro.

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